Posteado por: Luis Miguel Romero en: Junio 9, 2008
Leo en el siguiente artículo que Spanair acusa a varias agencias online de vender más barato que en su propia web. Señores de Spanair, ¿se dan cuenta ahora de esta situación? Un poquito tarde, ¿no? Esta es la situación más común con una gran parte de las punto com que no tienen ningún valor añadido que ofrecer a su tráfico y lo único que pueden ofrecer es un precio por debajo de los firmados a costa de margenes o de perder dinero en según que asientos.
Esto ha ocurrido y esta ocurriendo no solo en el sector aéreo si no también en el hotelero y pareciendo fácil la solución a veces no es tan fácil porque no es un resultado de un contrato directo si no de la venta a través de un tercero. Esta claro que si dispongo de un contrato con un “colaborador” y se salta las normas de venta, serviría como resorte para la rotura del mismo.
Volviendo al tema de Spanair, es curioso que aún dando la espalda a las agencias de viaje tradicionales reduciendo al mínimo las comisiones de intermediación, ahora les solicita su apoyo. Jesús Martinez Millán, presidente de la FEAAV ya les ha contestado y considero que ha sido muy políticamente correcto, cuando podría haberse despachado muy a gusto, pero….
Por parte de la aerolínea, comenta su director comercial que tienen detectados los casos, pero no ha querido dar nombres, ¿por qué? Todos sabemos más o menos quienes pueden ser, pero ¿qué tendría de malo decir con nombre y apellidos las punto com que les están haciendo la puñeta?. ¿Tiene miedo a un boicot? ¿por qué? ¿Son contratos directos sobre los cuales no tiene potestad de recurso? Tanto respecto tienen ahora a la intermediación, no es la “gran” Spanair que no necesita de la intermediación….
En estos casos, hay que sentar cátedra y penalizar a los infractores, pero mucho me temo que los que más les venden son los que más trampas hacen y ahora no pueden reconducir el desmadre.
Considero un excelente momento para que el pulso que pueda echar Spanair a una dot com, sirva para poner a cada uno en su sitio y tender una sana tela de araña en cuanto a la distribución. Al mismo tiempo, servirá para el nacimiento de la nueva era de intermediación, donde todos los entes puedan convivir, porque hay espacio para todos.